Si la pasada semana tu feed de Instagram fue inundado con fotos de Burning Man, seguro que tú también te has hecho la siguiente pregunta: ¿Este festival es un casting de modelos de Victoria’s Secret? En el top tres de lo más impactante para mi cerebro están: El color dorado perfecto del moreno tono Bali Body, los cuerpos esculturales con indice de grasa nulo (a base de HIIT) y los estilismos Burner chic.

Pero lo que vemos en Instagram, no es la realidad (si, ya sé que esto es obvio, pero por mucho que se sepa, seguimos cayendo en la trampa). De las 70.000 personas que migran al desierto de Black Rock en Nevada, realmente solo ves a 20, que suelen ser celebrities, modelos de verdad o instagramers que viven por y para las rrss. Entiendo que hay detrás un equipo de chapa, pintura y estilismo brutal en una caravana anexa a las suyas para que se produzcan todas las mañanas. Purpurina de unicornio, acondicionador sin parabenos para desenredar el pelo, cremas solares con filtros minerales, polvos terracota orgánicos y un burro de looks estrafalarios, dignos de un remake de Max Mad, con la dirección artística de Virgil Abloh.   

Desde Black Heart hablamos con Luisa Bergel que nos confirmó que la mayoría de la gente en Burning Man lleva un bikini y fin. “Es verdad que intenté currarme mis estilismos y compré un montón de cosas por Ali Express y después en una tienda de disfraces de San Francisco, pero al final acabas usando siempre lo mismo, como todo el mundo.” ¿El peinado? “Me hice dos trenzas de boxeador porque con el viento y la arena es lo más cómodo, y ya”.

Pero al margen de cómo se apaña cada uno para vestirse, maquillarse y peinarse, lo que sí está claro es que todo el mundo respeta una misma estética en sus looks. Quizás sea por las condiciones climatológicas. Las frecuentes tormentas de arena obligan a los asistentes a llevar gafas (de ventisca) y pañuelos para protegerse la cara y la boca. Sea cual sea el motivo, se mantiene un leit motiv muy claro en los looks, lo cual ayuda a crear cierta homogeneidad en las fiestas y en las fotos de Burning Man en instagram.

Muchas fiestas intentan imponer un dress code justo para esto. Un claro ejemplo, las White parties en las cuales todo el mundo viste de blanco. En Nao Pool Club este verano indicamos un dress code de riguroso negro y llegamos a entregar camisetas en la entrada a aquellos que no lo habían cumplido, para poder acceder al local marbellí. Así que ya lo sabes, si vas a venir a una fiesta de Black Heart, como la que hacemos el sábado 28 de septiembre en Bling Bling “wear something Black”, porque contribuye a la magia del evento. “It’s all about the music” y la experiencia como parte de una comunidad, no es “about” tu look. 

Fdo. Ana Ureña

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