Foto del Instagram de Beyoncé Knowles, Yoncé para los amigos, durante su actuación en Coachella 2018

No es música electrónica, pero sigue siendo música y nos gusta. Si no has visto todavía este documento gráfico ideado, dirigido, guionizado por la que es su protagonista, Beyoncé Knowles (ella lo hace todo, solo le ha faltado grabarlo), lee esto y dale al Play.

Uno: Que si realmente quieres adelgazar puedes (lee entre líneas: estás a tiempo para la operación bikini). Lo suyo es tener un objetivo. Estamos seguras de que el verdadero motivo por el cual Beyoncé aceptó ser headliner de Coachella fue expresamente para obligarse a seguir una dieta y poder entrar en sus vestidos ceñidos de pedrería pre embarazo. En el documental vemos como dice pasar hambre porque solo ha comido una manzana en todo el día.

Dos: Que Olivier Rousteing de Balmain diseña lo que haga falta, desde una sudadera con siglas inspirada en los uniformes de los colegios norteamericanos al estilo High School Musical hasta looks de diosas egipcias. No es el primer diseñador detrás de una marca de lujo que colabora con cantante pero sí de los primeros que después vende la colección, o parte de ella. Hay varias prendas que nos gustaría tener en nuestro armario o con las que querríamos ver pinchar a nuestras DJs de música electrónica. Entre ellas los tops con camouflage que llevan las bailarinas. Pero por desgracia, lo único que se comercializó fueron las sudaderas y ya están agotadas.

Tres: Que nos hemos quedado con ganas de más Destiny’s Child. Para los que no estaban en Coachella en el 2018, no hayan visto el documental, y hayan estado viviendo en una cueva… aquí viene un spoiler… el haber visto a Kelly y a Michelle cantando junto a Queen B sobre el escenario, nos ha puesto nostálgicas. Por suerte, el listo del padre de Beyoncé se ha dado cuenta. Acaba de anunciar que está preparando un musical sobre los comienzos del grupo: “Survivor: The Destiny’s Child Musical”, que espera acabará en Broadway para el año 2020.

Cuatro: que la hora punta de Netflix en USA son las tres de la mañana (horario de la costa este). Esa fue la hora a la cual se lanzó el documental. Una de tres, o es la hora punta, o Netflix quería desestabilizar la economía millennial del país, o tenían un acuerdo con Starbucks, porque al día siguiente seguro que bajó la productividad de la gente más joven e incrementó la venta de matcha lattes.

Fdo. Ana Ureña

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